A pesar de los discursos y las promesas, la igualdad de género sigue siendo una deuda pendiente en México y en Baja California. Desde mi rol como Vicepresidenta de la Red de Mujeres Unidas por Baja California, junto a la Presidenta Vanessa García, y como Regidora del XXV Ayuntamiento de Ensenada y activista por los derechos de las mujeres, hago un llamado urgente a transformar las políticas públicas que, hasta ahora, han fallado en cerrar la brecha de género.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha advertido que, si no se toman acciones inmediatas, la igualdad de género tardará 300 años en alcanzarse. En México, las cifras son alarmantes: solo 4 de cada 10 mujeres participan en la economía, frente a 7 de cada 10 hombres, y las mujeres dedican el triple de tiempo que los hombres al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado. Esto no solo limita su desarrollo profesional, sino que perpetúa ciclos de pobreza y desigualdad.
Crítica a las políticas públicas fallidas
A pesar de los esfuerzos, las políticas públicas implementadas hasta ahora han sido insuficientes. La sobrecarga de trabajo doméstico y de cuidados, que recae principalmente en las mujeres, sigue siendo uno de los principales obstáculos para su participación económica. En México, 23.8 millones de mujeres de 15 años y más brindan cuidados en el hogar, comparado con 7.9 millones de hombres. Esta desigualdad se refleja en la reducción de la participación laboral femenina del 56.6% al 50.3% cuando las mujeres deben cuidar a infancias o personas con discapacidad.
Además, la brecha salarial en México es del 13.15%, lo que significa que, por cada 100 pesos que gana un hombre, una mujer gana aproximadamente 86.85 pesos por el mismo trabajo. En sectores como el liderazgo y la tecnología, las mujeres enfrentan barreras adicionales, como la falta de acceso a créditos, información y oportunidades de crecimiento.