La Fundación Ruiz Uribe condena enérgicamente los intentos de diversos actores políticos —entre ellos representantes del partido Movimiento Ciudadano y el PAN— de distorsionar y desacreditar el trabajo que esta organización ha comenzado a realizar en favor de la comunidad.
Quienes hoy denuncian y cuestionan no han presentado un solo argumento jurídico válido. Lo que han hecho es politizar un proyecto ciudadano, atacar sin pruebas, y ofender a cientos de profesionales que, con absoluto voluntariado, están devolviéndole esperanza a la gente desde la sociedad civil organizada.
En apenas un mes de operaciones, la Fundación Ruiz Uribe ha recibido más de 200 solicitudes de apoyo, ha activado una red de más de 300 profesionistas voluntarios, y ha realizado cirugías médicas gratuitas en casos de alta complejidad, como labio leporino en menores. Todo esto, sin fines de lucro, sin agendas electorales y sin un solo peso de recurso público.
La molestia de ciertos actores políticos no tiene que ver con la legalidad. Tiene que ver con el resultado.
Molesta que sin estructura partidista, sin presupuesto oficial y sin propaganda política, se esté logrando lo que muchos no han hecho ni con todo el aparato del Estado en sus manos: ayudar de verdad.
Sobre los espectaculares y materiales de difusión:
• Son donaciones privadas voluntarias de empresarios que decidieron apoyar el posicionamiento inicial de una fundación que no existía.
• Su aparición en BC, Sonora, BCS, Edomex y Toluca responde a la red de universidades donde la Dra. Martha Nélida Ruiz Uribe ha trabajado durante décadas como Rectora.
• Las donaciones anónimas están contempladas por la ley y son prácticas comunes en asociaciones civiles legalmente constituidas.
Es especialmente grave que los ataques estén siendo dirigidos sistemáticamente hacia la Dra. Martha Nélida Ruiz Uribe, una mujer con trayectoria internacional, actual rectora del sistema universitario CUT, y miembro del Consejo Científico de la Cátedra UNESCO Bernard Maris.
En lugar de cuestionar su liderazgo con argumentos, se intenta reducir su trabajo a una narrativa construida en torno a la figura de su hermano, negando su autonomía, su mérito y su capacidad profesional.
Eso es violencia política de género, y debe nombrarse como tal.
La Fundación Ruiz Uribe no es un brazo electoral. No responde a estructuras de gobierno. No opera con partidos. No promueve candidaturas.
Es una organización social, con base jurídica propia, apoyada por una comunidad real, y con resultados tangibles.
Y no vamos a detenernos porque la política tradicional se sienta amenazada por el servicio auténtico.
La Fundación seguirá creciendo. Seguirá sirviendo. Y seguirá demostrando que en este país todavía hay quienes creen en ayudar sin pedir nada a cambio.