El regidor Adrián García García, del Partido Acción Nacional y presidente de la Comisión de Salud del Cabildo, criticó severamente al Gobierno Federal por la drástica reducción del presupuesto destinado a la salud en Baja California, advirtiendo que la decisión está provocando un deterioro acelerado en la salud de los ensenadenses ante el colapso de los servicios médicos.
De acuerdo con información difundida en medios de comunicación, el presupuesto federal para la atención médica en el Estado sufrió en el primer semestre de 2025 un recorte histórico superior al 60% en comparación con el año anterior.
Para el edil, este ajuste presupuestal, sumado a la fallida implementación del modelo IMSS-Bienestar, está llevando al sistema a un punto crítico, por ello, se deben cerrar filas entre los gobiernos locales, legisladores y sociedad civil para juntos exigir que se restituya ese presupuesto, no podemos quedarnos callados y sin actuar, señaló.
Con tristeza ayer atestiguamos en las redes sociales este inminente colapso en la atención de consultas para quienes dependen del IMSS-Bienestar en nuestra ciudad, esto es apenas la punta del iceberg.
Adrián García recordó que este mismo año, el Hospital General de Ensenada estuvo a punto de suspender temporalmente las consultas por falta de capacidad y recursos. Eso no es una anécdota: es la prueba del fracaso total de un sistema improvisado y sin respaldo suficiente”, señaló García García.
El regidor señaló que la Organización Mundial de la Salud ha advertido que México ocupa el primer lugar en muertes por enfermedades prevenibles, por lo que calificó como “criminal” que en esas condiciones se recorten recursos que son literalmente cuestión de vida o muerte.
El edil panista afirmó que este no es el primer recorte que sufre el presupuesto de salud en Baja California; por el contrario, parece haberse convertido en una práctica recurrente del Gobierno Federal y el resultado es el mismo: menos médicos, menos medicamentos y menos infraestructura, además de que banquetas y salas de espera están repletas de ciudadanos esperando recibir atención médica.
“Esto no es austeridad, es negligencia, incompetencia e indolencia, están condenando a miles de personas a esperar una atención que nunca llegará, a perder la oportunidad de un diagnóstico temprano, a enfrentar tratamientos incompletos. La salud no puede seguir dependiendo de decisiones centralistas y fallidas”, mencionó.
“Esto va a durar hasta que la gente decida, siendo imperativo que ya despierte, exija mejores servicios de salud y castigue a los responsables cuando llegue el momento de participar en los procesos electorales”, finalizó.