La presidenta del PAN en Baja California, Lizbeth Mata Lozano, expresó sus condolencias a las familias que perdieron a sus seres queridos a consecuencia de la tormenta Rachel en Ensenada y manifestó su solidaridad con quienes hoy enfrentan la pérdida de su patrimonio y negocios. Asimismo, exigió a los tres órdenes de gobierno asumir su responsabilidad ante la emergencia que atraviesa el municipio.
Mata Lozano señaló que la tragedia ha dejado pérdidas humanas, daños en viviendas y comercios, afectaciones al sector agrícola y graves problemas de movilidad, con pérdidas económicas estimadas en más de 50 millones de dólares. Entre las zonas afectadas se encuentran El Pípila, Maneadero, La Bronce, la colonia 89, Zona Centro y Las Flores, entre otras.
Ante esta situación, cuestionó el crecimiento de las invasiones en el municipio y exigió revisar la regularización de asentamientos en la que participaron el diputado Armando Reyes y la alcaldesa Claudia Agatón, al señalar la importancia de analizar las decisiones de las autoridades frente a las condiciones de vulnerabilidad que enfrentan las familias afectadas.
La dirigente panista criticó que, mientras las familias enfrentan las consecuencias de la tragedia, las autoridades se concentren en fotografías y actos de presencia que no se traduzcan en soluciones. Advirtió, además, que continúan localizándose cuerpos y que la respuesta gubernamental resulta insuficiente ante la magnitud de la emergencia.
Recordó que durante el gobierno morenista de Andrés Manuel López Obrador desaparecieron 109 fideicomisos, entre ellos el Fondo de Desastres Naturales (FONDEN), mecanismo que permitía canalizar recursos para atender emergencias de esta naturaleza. Señaló que hoy Ensenada necesita mucho más que apoyos insuficientes: requiere una estrategia integral de atención y recuperación.
Como propuesta, planteó la creación de un fondo estatal para atender desastres y establecer un plan de recuperación que permita reconstruir las zonas afectadas, respaldar a las familias y reactivar las actividades comerciales y agrícolas.
Finalmente, reconoció la solidaridad de los ciudadanos que se han organizado para ayudar a las familias damnificadas, sin intereses políticos ni gubernamentales, y reiteró que los tres órdenes de gobierno deben responder con acciones concretas, recursos suficientes y transparencia ante la emergencia que vive Ensenada.