Durante la presentación de la Ley de Ingresos para el ejercicio fiscal 2026, se dio a conocer que el Gobierno Federal contempla nuevamente recurrir al endeudamiento público como parte de su estrategia financiera, proponiendo un préstamo por 1.8 billones de pesos, de los cuales 1.6 billones serían destinados exclusivamente al pago de intereses de la deuda existente.

El análisis histórico de las finanzas nacionales revela un panorama alarmante: México tardó más de 190 años en acumular una deuda de 10.55 billones de pesos, desde 1824 hasta 2018. Sin embargo, el actual gobierno de Morena duplicó esa cifra en tan solo siete años, alcanzando cerca de 20 billones de pesos.
En otras palabras, lo que tomó casi dos siglos construir, Morena lo duplicó en un solo sexenio.

A pesar de este endeudamiento récord, el país no ha mostrado crecimiento económico sostenido. Mientras el Gobierno Federal presume un pronóstico de crecimiento del PIB entre 2.5 y 3%, las proyecciones del Banco de México, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional estiman un crecimiento real cercano apenas al 1%, dejando claro que la brecha entre el discurso oficial y la realidad es cada vez más grande.

“La verdad es que los gobiernos de Morena no saben gobernar. Nos hablaron de una austeridad republicana que nunca existió, y de un combate a la corrupción que solo quedó en palabras. Cada error de su administración lo terminamos pagando los ciudadanos, desde los precios del combustible hasta el costo de la deuda”, señaló la regidora Ana Daniela García Salgado.

La edil recordó que prometieron gasolina a 10 pesos, y hoy supera los 24 pesos por litro, afectando directamente la economía de las familias y el costo del transporte y los alimentos.

Asimismo, lamentó que Baja California siga siendo un estado olvidado por el Gobierno Federal, pues no se ha concretado ningún megaproyecto ni inversión significativa que mejore la calidad de vida de sus habitantes.
“En Ensenada seguimos padeciendo descargas constantes de aguas negras al mar por parte de CESPE, sin que se destine ni un solo peso de la deuda pública para resolver este grave daño ambiental y de salud pública. Mientras se derrocha dinero en obras faraónicas en otras regiones, nuestro municipio sigue enfrentando problemas básicos sin apoyo federal”, puntualizó.

Finalmente, García Salgado advirtió que el endeudamiento sin resultados “es una forma de hipotecar el futuro de las próximas generaciones”, e hizo un llamado a la rendición de cuentas y a exigir un manejo responsable del dinero público.